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Mascarilla de avena para la cara: mis 4 recetas por tipo de piel
Para hacer una mascarilla de avena para la cara, deja 2 cucharadas de copos finos en 3 cucharadas de leche tibia 5 minutos, añade 1 cucharadita de miel y remueve hasta tener una pasta. Póntela 15 minutos en la cara limpia y aclara con agua tibia. Dos veces por semana, y antes prueba 24 horas en el antebrazo.
Por Inés Gómez · Lo que me funciona a mí
En este artículo
- Por qué la avena es lo primero que le pongo a una piel que tira
- Qué avena uso: copos, harina o avena coloidal
- Las 4 mascarillas de avena que uso, según mi piel
- Por qué la mía es tan sencilla
- Los errores que más veo
- Cuánto dura y cómo se guarda
- Mis normas antes de ponértela
- Cómo la meto en mi semana
- Preguntas frecuentes
Ingredientes
- 2 cucharadas de copos de avena finos (sin sabores ni azúcar)
- 3 cucharadas de leche tibia, no caliente
- 1 cucharadita de miel
- Un cuenco pequeño y una cuchara limpios
15-20 minutos · Muy fácil
Paso a paso
- Haz antes la prueba en el antebrazo y espera 24 horas.
- Deja la avena en la leche tibia 5 minutos para que se ablande.
- Añade la miel y remueve hasta tener una pasta.
- Con la cara lavada, aplícala con los dedos con movimientos suaves, lejos de los ojos.
- Déjala 15 minutos.
- Retírala con agua tibia y seca a toquecitos.
Por qué la avena es lo primero que le pongo a una piel que tira
La avena es de las cosas más suaves que hay en la despensa. Cuando la piel me tira por el frío, por la calefacción o porque me he pasado lavándola, la avena es lo que primero le pongo. No escuece, no huele a nada y deja la cara cómoda.
Y no es solo cosa de abuelas. En Estados Unidos, la avena molida muy fina (la llaman coloidal) está reconocida por la FDA como protectora de la piel para el picor y la sequedad. Yo la uso como cosmético, para que la piel se note más suave y menos tirante, no para tratar nada.
Lo bonito es que con un paquete de copos de los de desayunar tienes para meses de mascarillas.
Qué avena uso: copos, harina o avena coloidal
Uso los copos de avena finos del súper, los de siempre. Lo único que miro es que no lleven azúcar, ni sabores, ni nada añadido. Si los paso un momento por el molinillo, quedan como harina y se extienden mucho mejor.
La avena coloidal de farmacia es lo mismo pero molida muy, muy fina. Si la tienes, perfecto. Si no, el molinillo de café hace el apaño: muélela hasta que parezca harina y no raspe al frotarla entre los dedos.
- Copos finos o molidos, sin azúcar ni aromas
- Muy molida para la piel sensible: que no rasque
- En un tarro hermético y seco dura meses
- Siempre con una cuchara seca
Las 4 mascarillas de avena que uso, según mi piel
La receta de arriba, con leche y miel, es la mía para la piel seca o áspera. Pero la avena se lleva bien con casi todo, y según cómo tengo la piel, la cambio. Son las mismas que tengo en mi guía de mascarillas, con sus cantidades.
- Piel seca o áspera: 2 cucharadas de copos finos, 3 de leche tibia y 1 cucharadita de miel. 15 minutos, 2 veces por semana.
- Piel sensible o que pica: 2 cucharadas de avena molida muy fina y 3 cucharadas de manzanilla fría (una bolsita en 100 ml de agua, ya enfriada). 15 minutos, sin frotar, 2 o 3 veces por semana.
- Piel grasa o mixta: 1 cucharada de miel y 1 de avena molida fina, solo donde brilla (frente, nariz y barbilla). 15 minutos, 2 veces por semana.
- Piel apagada: 2 cucharadas de yogur natural sin azúcar, 1 de avena molida y 1 cucharadita de miel. 10 minutos y un minuto de masaje muy suave antes de aclarar. Una vez por semana.
Por qué la mía es tan sencilla
La avena, bien molida, ya pule sola si haces un minuto de masaje suave con la yema de los dedos. No necesita nada más que rasque, y en una piel que tira cuanto menos se frote, mejor.
Tampoco le añado perfumes ni aromas. La gracia de la avena es que es suave: con avena, leche o yogur y un poco de miel tienes todo lo que hace falta.

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Los errores que más veo
Si la mascarilla se cae, no se extiende o te deja la piel rara, casi siempre es por una de estas cosas.
- Usar los copos enteros sin remojar: se caen y rascan. Remójalos o muélelos.
- Leche caliente: tibia, que la piel no lo agradece y la miel se vuelve líquida.
- Frotar fuerte al quitarla: aclara con agua tibia y, si hace falta, un masaje muy suave.
- Hacer mucha cantidad «para la semana»: lleva leche, así que es de un solo uso.
- Ponerla en el contorno de los ojos: ahí no.
- Hacerla cada día: con dos veces por semana se nota.
Cuánto dura y cómo se guarda
La avena seca, en su tarro, dura meses. Pero en cuanto la mezclas con leche, yogur o manzanilla, la mascarilla es de un solo uso: lleva agua y no lleva conservantes. Se prepara lo justo y lo que sobra se tira. Si alguna vez te sobra un poco de la de manzanilla, en un tarro cerrado en la nevera aguanta 2 o 3 días como mucho.
Si te apetece algo para el cuerpo, la avena también va genial en la bañera: una taza de copos en un calcetín limpio, anudado, dentro del agua tibia hasta que se ponga lechosa. Diez o quince minutos y la piel sale suave.
Mis normas antes de ponértela
Que sea de la cocina no quiere decir que valga todo. Estas normas las cumplo con cualquier receta.
- Prueba de tolerancia: un poco en la parte de dentro del antebrazo y espera 24 horas. Si pica o se pone roja, esa receta no es para ti.
- Si eres celíaca o tienes alergia a la avena, pregunta antes a tu médico.
- Cara lavada, manos y cuenco limpios.
- Lejos de los ojos y de las heridas abiertas.
- Si escuece, aclara en el momento con agua tibia. Escocer no es «que está haciendo efecto».
- Después, tu aceite o tu crema de siempre: la mascarilla acompaña, no sustituye.
Cómo la meto en mi semana
En invierno, la de leche y miel me la pongo el domingo por la noche y la de manzanilla algún miércoles si la piel está tirante. En verano tiro más de la de la zona T. Quince minutos tumbada, con una toalla debajo de la cabeza, y es mi rato.
Si quieres las treinta que uso, ordenadas por lo que pide tu piel, están en mi guía «30 mascarillas de cocina». Y si prefieres empezar gratis, «Mi baño natural» trae la de avena y nueve remedios más.

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¿Cada cuánto me puedo poner la mascarilla de avena?
A mí me funciona dos veces por semana. Si tu piel es sensible, la de manzanilla puedes hacerla hasta tres. Más no hace falta.
¿Cuánto tiempo se deja la mascarilla de avena en la cara?
Unos 15 minutos. La de yogur para pulir, 10. Y nunca dejes que se seque del todo y tire.
¿Qué avena uso: copos, harina o avena coloidal?
Los copos finos sin azúcar valen. Muélelos hasta que parezcan harina si tu piel es sensible. La avena coloidal es lo mismo pero más fina.
¿La mascarilla de avena sirve para la piel grasa?
Sí. Mézclala con miel, 1 cucharada de cada, y póntela solo en la frente, la nariz y la barbilla. No reseca.
¿La mascarilla de avena quita las manchas?
No te lo voy a prometer. Lo que yo noto es la piel más suave y más uniforme a la vista. Para las manchas, lo primero es no abusar del sol.
¿Puedo guardar la mascarilla de avena que me sobra?
Si lleva leche o yogur, no: se usa en el momento. La de manzanilla, en un tarro cerrado en la nevera, 2 o 3 días como mucho.
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Remedio casero para uso personal. Haz una prueba en el antebrazo 24 horas antes y, si tienes un problema de piel, consulta con tu médico.